
Los niños y niñas de la EIM Mestra Vicenta Estela tienen una querencia especial por los pájaros, lógico teniendo en cuenta la cantidad de ellos que habitan por su zona y la tradición de «colombaires» de su pueblo.

Estos colombaires son personas que se dedican a entrenar a sus palomas y luego hacen concursos en los que identifican a cada una de ellas por los diferentes colores en su plumaje. Es una actividad de ocio muy típica y que algunos conservan con cariño y respeto.
Pero es que además, este interés de los peques en las aves se debe a que precisamente por ese buen trato, es normal que estos animalitos, especialmente las propias palomas, se acerquen más de lo habitual para recoger la comida del suelo o incluso de las mesas de las terrazas. Ni que decir tiene lo que les alucinan sus despegues, vuelos y aterrizajes…
Así que teniendo esto en cuenta y que en el cole tenían dos casitas paradas, una para cada clase, han decidido que podría ser una buena forma de cuidar a esas aves que tanto les gustan y admiran.

Como es habitual, antes de ponerse a trabajar, las educadoras han llevado este tema a la asamblea para comentar cómo son, qué necesitan para vivir… Pero la motivación de los peques no permitió muchas más vueltas y se pusieron a trabajar.
Por lo tanto, una vez ya decididos, se pusieron inmediatamente a decorar las casitas de los que esperaban que fueran sus nuevos amigos. Una vez estas estuvieron terminadas, las llevaron al patio de atrás y las colgaron en un árbol dejándoles también agua y comida.
Ahora llegan todos los días al centro con la necesidad de ir a ver si ha pasado alguien por sus casitas y si es necesario reponer algo o si ya habían encontrado todo lo que necesitaban por ahí adelante.
Deja un comentario