El Chiqui-huerto del CAI Pasito a Paso

EL CAI Pasito a Paso, en Santiago de la Ribera (Murcia), ha puesto en marcha su propio ‘Chiqui-huerto’ en la escuela.

El objetivo de esta actividad es el conocimiento y cuidado de la tierra y de las plantas, además de ser un factor para motivar, sensibilizar e interesar a los niños/as  en el descubrimiento y respeto ante el entorno ecológico.

Por otra parte, es preciso reseñar que otros aspectos benefician la puesta en marcha de un “Huerto Escolar”:

– La autonomía personal.

– La dimensión social, trabajo en grupo.

– Adquisición de hábitos de higiene, salud y cuidado corporal.

Desarrollo

En primer lugar se limpió y se preparó la tierra para la plantación.

Durante toda la semana, las educadoras, junto con los niños y niñas, conversaron de los utensilios que se necesitan para la plantación y cuidado del huerto, llegando a la conclusión de que necesitaban muchas cosas: herramientas como rastrillos y palas,  para cavar la tierra, las semillas y/o plantas para plantar, carteles identificativos para saber el nombre de las plantas, regaderas para regar las plantas, también se les ocurrió hacer unos comederos de pájaros con material reciclado, para que los pajaritos, que de vez en cuando vienen a visitar el huerto, no se coman la plantación, y hasta una veleta para  saber la dirección del viento y trabajar distintos conceptos con los niños/as a lo largo del curso.

Así pues, con todas estas estupendas ideas, se pusieron manos a la obra y crearon regaderas recicladas con botellas de detergente que los niños y niñas decoraron muy bonitas.

Además fabricaron una veleta con botella de plástico, muy fácil de hacer,  pero ideal para cumplir con el objetivo propuesto. Los niños y niñas la decoraron con gomets para que resultara más divertida.

También hicieron comederos para los pájaros con rollos de cartón y hueveras que decoraron con pintura.

Una vez todo preparado, realizaron la actividad siguiendo las instrucciones de las educadoras. Dichas instrucciones consistían en la importancia del cuidado del huerto observando su crecimiento  y haciendo un uso responsable de los elementos que necesita: agua, tierra, sol y aire.

La actividad fue todo un éxito ya que los niños y niñas participaron con gran entusiasmo y aprendieron la importancia de respetar la naturaleza, en esta ocasión el huerto, además de aprender tocando, oliendo, viendo mientras se divertían.

Lo más motivador para los niños y niñas fue cultivar su propia comida, les hizo mucha ilusión y al conseguirlo se sintieron muy satisfechos.

Como conclusión, podemos decir que han aprendido lo importante que es realizar pequeños gestos para preservar EL PLANETA VIVO.

“Qué apasionante enseñar a dar vida y ayudar a crecer»

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.