Cofradía Cativos en la Semana Santa ferrolana

La cofradía Cativos de San Rosendo también vivió la Semana Santa ferrolana, pero dentro del centro.

A los niños y niñas de la Escuela Infantil San Rosendo les encanta participar en todas las actividades que se les proponen, y obviamente, la Semana Santa ferrolana no iba a ser menos.

Trabajo en equipo.

Debemos recordar que esta fiesta fue declarada de Interés Turístico Internacional en 2014, y en entre el Domingo de Ramos y el Domingo de Resurrección se celebran 24 procesiones organizadas por las 5 cofradías de la ciudad. Los días más importantes son el Miércoles, Jueves y Viernes Santo, cuando miles de personas se posicionan en los barrios de Esteiro y A Magdalena para no perder detalle.

Las educadoras del cole han querido acercar esta fiesta a los más peques y, para que más o menos puedan entender su funcionamiento, han fundado la cofradía Cativos, compuesta por los alumnos y alumnas del cole y fabricando todos los elementos necesarios con materiales reciclados: el capuz y el trono.

Preparando a Cati.

El primer paso elaborar el trono fue conseguir la base, así que consiguieron 4 cajas y las pintaron de color marrón simulando la madera de los originales. Una vez estuvieron secos los fijaron con bridas.

Seguidamente reciclaron unos tubos metálicos de un invernadero para usarlos como el soporte sobre el que cargarían el trono. Estos tubos están fijados a la base con cinta americana.

Con papel continuo de color amarillo forraron los laterales del soporte del trono, y lo adornaron con unas flores de papel que habían hecho los jóvenes artistas de San Rosendo.

Los protagonistas del trono tenían que se Cati y Tivo, así que hicieron una representación en cartón que los mayores de la escuela pintaron con mucho talento y las educadoras pegaron con cola caliente y cinta de doble cara.

Durante la Fiesta de la Primavera recién celebrada en el cole, se pidió a las familias que llevasen al cole una flor. Pues bien, estas flores se han reciclado desmenuzándolas y se han echado pétalos y hojas a la parte superior del trono.

Finalmente, para poder salir en procesión por el cole al ritmo de tambores y trompetas, ya solo faltaba el capuz, que elaboraran con bolsas de plásticos y en el que cada uno lucía una imagen de Cati y Tivo coloreada por él mismo.

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.