Celebrando el Día de la Diversidad Funcional

El 3 de diciembre se celebra el Día de la Diversidad Funcional. En la Red de EEII Cativos se ha conmemorado esta fecha con distintas actividades, para concienciar a los más pequeños de que todos somos diferentes, únicos e irrepetibles.

En la Escuela Infantil Municipal Llumenetes I, en Burjassot (Valencia), han escrito un artículo sobre este tema que nos gustaría compartir con vosotros:

 UN MUNDO PARA TODOS 

Hola, mi nombre es Lucía. Me gusta mucho leer libros de aventuras y cocinar tarta de chocolate con mis mamás. Pero lo que más me gusta es comérmela y compartirla con mis amigxs ¡ÑAM, ÑAM! 

A mis amigxs, les gusta mucho venir a casa a jugar conmigo porque dicen que parece una nave espacial, con tantas luces cuando llaman al timbre o se pone en marcha mi despertador. Me gusta estar con ellxs, los quiero mucho. A veces, cuando vamos al parque a jugar, otros niñxs me miran raro y veo que se ríen de mí porque hablo con las manos, ya que soy sorda. Creo que si me conocieran nos lo pasaríamos genial todxs juntos, jugando y comiendo tarta de chocolate en casa. 

Mi nombre es Pablo, tengo 16 años y soy autista. Me gusta ver el mundo de manera diferente, con otra perspectiva. No me gusta mucho que me toquen, ni las etiquetas de la ropa. En mi colegio especial juego mucho a baloncesto con mis amigxs: Luna, Adrián, Fer y Carla. Siempre hemos ido juntos a clase. Nuestras profes, Nerea y Amparo, nos están enseñando a cocinar y poner lavadoras. Me gusta saber que cuando salga del cole voy a poder hacer vida como los demás, y trabajar como mi hermano mayor. 

Hola, me llamo Juan y tengo 5 años. Me gusta mucho jugar. 

Los sábados voy con mis papis y con mi perro Lilo al parque, a jugar con la pelota. Yo la tiro y él me la deja en mis piernas. 

Mi primer día en el cole llegué con mi súper silla especial, y todos los niñxs de clase me miraban y preguntaban a la seño si sabía hablar, y yo les decía: “¡pues claro que sé hablar, mira como hablo!”. Y ellos me decían: “¡Hala! ¡Pues sí que habla!”. Ahora somos todos amigxs, jugamos juntos, nos reímos y vamos a los cumples. Les quiero mucho. 

Hoy mi amigo Luca estaba triste y llorando en la asamblea, creo que le escribiré una carta dándole las gracias por ser mi amigo, y así se pondrá súper contento. 

Soy Carmen, tengo 38 años y tengo síndrome de Down. Al principio me costaba entender por qué era diferente y la gente me rechazaba. Hoy, ya sé que en la variedad está el gusto. Me acepto y me quiero como soy. Disfruto mi vida como todos. 

Vivo con mis compañeros de piso, llevo 12 años trabajando en la floristería y estoy muy feliz de tener amigxs que me quieren tal y como soy. Todos somos personas y todos podemos decidir qué queremos, ¿Por qué no podría hacerlo yo?. 

Mi nombre es Marta y soy madre de una hija con Síndrome de Angelman. Al principio, cuando diagnosticaron a Marina, lloré durante días. No sabía qué tenía que hacer. No hablaba y no podía decirme que le pasaba, su equilibrio no era muy bueno y me daba miedo que se cayese. Hoy en día es mi alegría. Gracias al Centro de Educación Especial, que me ha ayudado y me ha dado pautas para su evolución y beneficio, su psicomotricidad ha mejorado con ejercicios de fisioterapia y, gracias al equipo educativo, Marina se comunica con la tablet a través de un sistema de comunicación alternativa. Estoy muy feliz de ver a mi hija contenta y disfrutar de la vida. 

Estoy segura de que a todos y todas, o a la mayoría, nos resultan familiares las historias de Lucía, Pablo, Juan, Carmen, Marta y Marina, ya sean en nuestro círculo familiar o de amistad. 

Personalmente prefiero utilizar el término diversidad funcional que discapacidad, ya que ésta nos abarca a todas las personas porque todxs somos diferentes. 

La diversidad funcional es real, tenemos el deber como ciudadanxs de contribuir en su aceptación y no dejarla de lado. Como ya dijo Scott Hamilton “La única discapacidad en la vida es una mala actitud”. 

Todas estas personas tienen los mismos derechos de tener una vida digna y ellos lo quieren así. 

Aunque muchas veces no lo creamos, tienen la habilidad y la capacidad de ver cosas que nosotros y nosotras no vemos o apreciamos. Ven la vida de manera más sencilla y valoran las cosas pequeñas, como una sonrisa, una conversación, un abrazo, un amigo… 

La actitud positiva es clave para un mejor desarrollo y adaptación. 

Hoy es un día dedicado a ellxs, por su lucha constante, su esfuerzo y trabajo, su empeño, su valor, y su valentía para afrontar los obstáculos. 

Hoy, es un día para darles las gracias por todo lo que nos aportan y lo que nos enseñan. 

Hoy, es un día para darles visibilidad. 

No digas discapacidad, mejor di capacidad. 

Silvia Pinilla Espinar 

 

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