
Esta vez han visitado el Mudem (Museo del Enclave de la Muralla), en el que se cuenta la historia medieval de Molina de Segura entre los siglos XI y XV.

En aquel momento las ciudades necesitaban murallas para su protección, y es que en 500 años no hubo muchos momentos tranquilos: amenazas del norte de África, de Granada, disputas entre Aragón y Castilla o las guerras entre Fajardos y Manueles muestran las tierras de Murcia como un lugar complicado, como un cruce de caminos en el que era fundamental fortificar y defender los puntos estratégicos.
También pudieron apreciar los restos aparecidos en 2004 de la muralla medieval de la villa, junto con una experiencia interactiva con tecnologías de última generación que permiten que los visitantes nos sumerjamos en el ambiente cotidiano de Molina de Segura del medievo.

En el lugar donde se encuentra el museo hubo una importante fábrica de conservas, ya que Molina de Segura fue una de las zonas más importantes en producción de conservas de fruta y verdura desde el siglo XIX hasta la década de los 90. A partir de ahí, las fábricas se abandonan y prácticamente se destruyeron. Esto se agrava por su situación en el centro urbano, lo que acelera la desaparición condicionada por los nuevos ordenamientos urbanos. En cualquier caso, quedan las chimeneas diseminadas por todo el casco urbano, como testigo de aquella actividad conservera y auxiliar.
Al desaparecer la fábrica aparecieron las ruinas donde se ha levantado el museo. Son 125m de muralla medieval donde destacan varias torres de argamasa y cuyos elementos más importantes son la puerta en doble codo y la torre nonagonal, única en el mundo.
Por supuesto, tanto los mayores del cole como sus profesoras pudieron descubrir un poco más acerca de la memoria de su pueblo y disfrutarla para ahora poder contárnosla al resto. Así que, ¡muchas gracias!
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