
Los niños y niñas de Vedra mantienen su huerto día a día porque saben que la tierra es fuente de vida y por ello no se debe descuidar. Estos días, para poder protegerlo de los pájaros que se llevan sus semillas y frutos han decidido elaborar un espantapájaros.
Para crearlo han necesitado ropa vieja, dos palos grandes y paja para hacer el cuerpo.

Con la ayuda de las educadoras los peques han colocado los dos palos sobre los que realizaron el muñeco, uno en horizontal para sujetar el torso y otro en vertical para mantenerlo de pie. Para hacer la parte de arriba, los peques han llenado de paja una camisa formando los brazos y la barriga, sujetando las mangas con un cordel para que no se caiga el relleno. Para las piernas han seguido el mismo procedimiento pero esta vez con un pantalón.
A continuación han creado la cabeza valiéndose de una bolsa de tela llena de paja a la que a continuación han pintado la cara. Además, un sombrero es el perfecto complemento que le ayudará a protegerse del sol.
Finalmente ya solo faltaba ponerle un nombre al más reciente ayudante del huerto de la escuela de Vedra, y en esta ocasión han decidido que Pepe era el nombre perfecto.
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