
Estrenamos año nuevo pero mantenemos nuestras buenas costumbres y objetivos, por eso, tras la vuelta de vacaciones, lo primero que han hecho en Cativos Mediterráneo ha sido realizar una asamblea ecológica para organizar su trabajo en el huerto.

Los educadores del centro han explicado a los niños y niñas las formas, colores o texturas de algunas hortalizas como la zanahoria, la calabaza, el tomate o la lechuga, que plantaron en su día y que a través de siluetas y dibujos ayudarán a que algunas de sus características se fijen más fácilmente en nuestros «cativos».

Una vez sobre el terreno, los peques han colaborado quitando todas las malas hierbas que habían crecido durante las últimas semanas para ayudar a que sus plantas crezcan sanas. Una práctica con la que los pequeños trabajan la observación y la concentración sin darse cuenta.
Pero esto no es todo porque, a través del contacto y la experimentación con este tipo de alimentos, los niños descubrirán la importancia de tener una alimentación variada y tan saludable como la que aportan estos comestibles. De hecho, hasta se atrevieron a señalar algunos platos en los que les gustaría encontrarse estos frutos ;)
Después de una intensa jornada de trabajo con rastrillos y palas, el huerto de Cativos Mediterráneo ha quedado así de bonito. Y nos ha chivado un pajarillo que los peques están deseando ver el resultado de su trabajo.

Me gusta mucho esta iniciativa, esta muy bien que los niños aprendan de pequeñitos de donde salen las frutas, verduras y hortalizas, y que a su vez conozcan todos los beneficios que tienen.
En esta ocasión te has superado, en serio genial artículo!!!
Felicidades
¡Impresionante! A pesar de tener muchas palabras lo he leído de
un tirón y he bajado a la zona de comentarios directamente para agradecerte esta entrada, genial !
Saludos
Un genial texto y muy aconsejable. Felicidades