– La presidenta del Parlamento de Galicia destacó la labor de Cativos como ejemplo de responsabilidad privada en el ámbito de la conciliación.
– El proyecto educativo de Cativos triunfa dentro y fuera de las fronteras gallegas.
La red de escuelas infantiles Cativos ha inaugurado los actos conmemorativos de su vigésimo aniversario en un acto muy emotivo que estuvo presidido por doña Pilar Rojo Noguera, Presidenta del Parlamento de Galicia.
Pilar Rojo destacó la gran labor de Cativos como un «ejemplo de responsabilidad privada en el ámbito de la conciliación» e hizo hincapié en el nuevo concepto de atención infantil que defienden desde Cativos, donde los niños y niñas son educados, ilustrados, aprenden valores, música, juegos, idiomas o psicomotricidad, entre otros. La presidenta auguró «un largo camino de éxitos» para Cativos, deseándoles poder cumplir «20 años más» y que ella misma «pueda estar presente para celebrarlo» juntos.

Juan Álvarez, Director General de Cativos destacó el importante labor de Pilar Rojo en su etapa como Consejera de Familia, donde «gracias a ella, Galicia tenía la legislación más avanzada en materia de educación infantil de 0 a 3 años», un referente para las demás comunidades autónomas.
Ana Naya, como presidenta de la red de escuelas infantiles Cativos remarcó lo mucho que ha crecido Cativos en estas dos décadas, «una ilusión que comenzaba hace ya 20 años de la mano de dos pedagogos, y que ahora se consolida como un proyecto gallego que triunfa fuera de nuestras fronteras» con más de 40 centros repartidos por toda la geografía española, más de 300 trabajadores y 20.000 niños y niñas que han crecido con el proyecto educativo de Cativos en estas dos décadas.
Uno de los momentos más emotivos de la jornada fue cuando Paula Pais, una antigua alumna de Cativos, puso en valor las diversas actividades que ella misma había llevado a cabo en la escuela infantil de O Restollal; o la intervención de Dolores Ramos, madre de dos niñas que también pasaron por Cativos y quién agradeció especialmente el esfuerzo por la «integración» de su hija en el centro, una niña con autismo. Dolores Ramos destacó que «esa era la diferencia entre una buena escuela infantil, y la mejor».
En el acto estuvieron presentes también numerosas autoridades de la vida política, empresarial y militar gallega.
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