Con esta iniciativa que llevamos a cabo en la EI Barbanziños, en Ribeira (A Coruña), lo que se pretende es dar a conocer las distintas posibilidades que nos ofrece la naturaleza en sí, para no tener que recurrir mecánicamente a productos que contribuyan a la contaminación de nuestro planeta.
En esta ocasión decidimos experimentar con elementos de la naturaleza cotidianos y al alcance de todos. Nuestra propuesta era que los niños y niñas manipularan las distintas texturas, apreciaran los distintos colores y olores que nos brindan distintos alimentos como el café, la remolacha, el azafrán, los arándanos, las espinacas… y los emplearan como colorantes naturales.
Para el desarrollo de la actividad comenzamos distribuyendo los alimentos en bandejas repartidas por distintas mesas, así los niños y niñas podían ir rotando y manipulando cada uno de ellos. Después de su manipulación, con la ayuda de las profes procedieron a deshacerlas y a mezclarlas con agua para hacer los distintos tintes.
Cuando ya teníamos nuestros colores naturales pintamos un paisaje y los más pequeños pudieron observar con entusiasmo cómo los tintes que acababan de conseguir pintaban de bonitos colores el mural del paisaje natural propuesto.
Como apoyo a esta actividad leemos el cuento “Mi libro de olores y colores”.
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