Una fortaleza militar para la EIM de A Guarda

Los operarios de la Brigada Ecológica Cativos A Guarda se basaron en el Castelo de Santa Cruz.
Los operarios de la Brigada Ecológica Cativos A Guarda se basaron en el Castelo de Santa Cruz.

La fortaleza de Santa Cruz es una de las ubicaciones más emblemáticas de A Guarda, y de hecho, los niños y niñas del cole la conocen bien por algunas de las actividades que allí se desarrollan, como por ejemplo las últimas plantaciones realizadas por la escuela.

Labores de reconocimiento.
En pleno reconocimiento.

A Guarda es la población más meridional de la provincia de Pontevedra, limitando con Portugal por la frontera natural del río Miño. Esta ubicación estratégica adquirió peso militar a partir del siglo XVII, cuándo las relaciones entre el Reino de España y la recién proclamada Corona de Portugal no pasaban por su mejor momento. Entonces se consideró necesario construir ciertas fortalezas para controlar los movimientos del reino vecino. Fue en aquel momento cuándo el Marqués de Santa Cruz de Marcenado (Álvaro Bazán), en su cargo de Capitán General de la Armada, dio nombre a algunas de estas fortalezas como las de A Guarda y Oleiros.

Varios siglos después, esta construcción se encuentra abierta al público y sigue despertando la curiosidad de los más pequeños. Así que aprovechando esta circunstancia, las educadoras de la Escuela Infantil Municipal de A Guarda han decidido que era un buen momento para llevarse a los mayores a conocer el interior de la fortaleza.

Resultado final de la fortificación del cole.
Resultado final.

El primer encuentro con ella tuvo lugar en una salida realizada con la colaboración del ayuntamiento para, como ya dijimos, realizar una plantación en el terreno que se encuentra en su interior. Allí además de plantar árboles pudieron dar un paseo por la fortaleza para conocerla y observar sus partes y entradas. También pudieron conocer algunas especies como castaños, magnolios y camelios e incluso las palomas que viven en el palomar con el que cuenta el baluarte.

Una vez pudieron conocer a fondo la fortaleza de Santa Cruz, tocaba aplicar ese aprendizaje en clase, pero antes pudieron refrescar su memoria con un libro que repasaba algunas de estas construcciones en la zona como la fortaleza de Goián y las propias de Portugal.

Realizado este breve repaso, la Brigada Ecológica Cativos A Guarda se puso manos a la obra para construir su propia fortaleza con material reciclado como cajas de cartón y hueveras, y otros materiales como cola y pinturas.

Basada en la de Santa Cruz, la construcción creada en el cole también cuenta con un palomar, las garitas y entradas a la fortaleza y algo más de pintura que la original. Pero no bastando con eso, nuestros jóvenes arquitectos y arquitectas también se animaron con la decoración, creando algún arbolito a partir de corcho.

 

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