
Los alumnos de la escuela infantil Cativos de Vedra han disfrutado durante los últimos días de una verdadera experiencia Samaín, la versión celta del archiconocido Halloween, que marca el fin del verano, al tiempo que, según dice la leyenda, abre la puerta al mundo de los espíritus, quienes durante la noche del 31 de octubre tienen licencia para caminar entre los vivos.
Cativos Vedra
ha sabido adaptar esta «terrorífica» fiesta que encandila a pequeños y mayores para garantizar la diversión de nuestros niños y niñas. A continuación os contamos todo lo que han estado haciendo:
En primer lugar, nuestros «cativos» se han acercado a su huerto para recoger las calabazas que habían sembrado hace unos meses y, acto seguido, vaciarlas y sacar las semillas de su interior.
El Samaín también ha podido disfrutarse en el taller de cocina, para el que han aprovechado el relleno del fruto estrella de esta fiesta pagana para preparar una rica crema y un bizcocho. Una pizza con forma de calabaza y unos deliciosos fantasmas de plátano completaron el menú escolar en un día mágico.

Durante los talleres de expresión corporal, los más pequeños han disfrutado de un juego simbólico a través del que reconocer las calabazas, y los mayores han podido jugar a «mi cara tiene ojos». En el vídeo que os mostramos a continuación podréis haceros una ligera idea:
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Cuentos propios de esta celebración, manualidades, bailes y cánticos celtas, talleres de maquillaje para caracterizarse de sus personajes preferidos, talleres de reciclaje, clases temáticas y una exposición de calabazas han sido otros de los atractivos de una semana muy esperada e intensa.
El broche de oro a la jornada lo puso la selección de la calabaza ganadora del concurso de calabazas de este año y la entrega del diploma acreditativo.
Pero tranquilos porque todos los peques se fueron a casa con un Triskel, un colgante celta elaborado por ellos mismos y cuyo significado nos parece muy simbólico, FAMILIA. :)
Nos leemos en el próximo post ;)

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